Mucho
dolor me ha llevado a hacer esto
Acumulado
durante años
Tragándolo,
pero sin digerirlo
Lo sé:
debería estar acostumbrado a él
Mas por qué
no lo estoy?
Y es hora de
emprender esta peregrinación
La góndola
está lista
Góndola de
hojalata
Totalmente
humilde
Voy solo
No quiero que
me acompañes
Construye la
tuya propia
Y ahí quizás
nos reencontraremos
Estos viajes
se hacen solo
No estás
invitado
Da pánico el
comienzo
No sabes cuán
difícil es
Mas estoy
decidido
Absolutamente
Y antes de
partir
Te
preguntarás:
“Por qué
elegiste el Zanjón?”
Una sonrisa
silenciosa es mi respuesta
Puedes
interpretarla como quieras
Sólo yo lo sé
(O mi
subconsciente)
Entre tanta
mierda flotando
Me resulta
familiar
Tengo un
déjà-vu
Acaso esto ya
lo había vivido?
Acaso en el
Paseo Ahumada?
O más arriba
aún?
Tanta mierda,
Dios mío
Primera
parada:
El pozo
arenero
No ha
cambiado casi en nada
La covacha
rodeada de sauces
Sé que estuve
allí
Antes de
nacer
Antes de
abandonar la oscura tibieza del útero materno
Aún huele a
tesoros
A esos
tesoros que la gente superficial desecha
Pudriéndose
durante siglos
Quizás si
escarbara un poco
Encontraría
alguna chuchería valiosa
Corre mucho
viento
Lo siento
entrando por mis oídos
Sonando como
dentro de una concha
Una concha
kitsch
Llena de
colillas de cigarros
De esos
tantos que fumé nerviosamente
Antes de
tomar esta decisión trascendental
Me encuentro
con la Achira
Esa
puta-santa
Ermitaña y
antisocial
Que tanto
admiro
Mi paradigma
femenino
O mi lado
ídem
Ella es la
única mujer
Que me ha
hecho dudar de mi sexualidad
Con su pelo
negro azabache
Cayendo en
ondas por sus hombros
Sus ojos
color violeta
De mirada
ofidia
Sus labios
carnosos
Cuyo rubor le
dio su apodo
Y su piel
lechosa
Su único
rastro de ternura
Me pregunta
adónde voy
Mas lo sabe,
le encanta fastidiar a ella
Tan vivaracha
la muchacha de la covacha
Por eso
tampoco quiero responderle
Prefiero
dejarla pensando
Y es que
siempre me gana
Siempre me
lleva la delantera
En todos los
aspectos
“Tráeme
algo!”-me grita con su voz chillona
Mientras me
alejo
Mientras me
acerco nuevamente a la góndola
No traigo
papel
Ni celular
Ni notebook
Para escribir
Ni mp3
Estoy
valiéndome por mí mismo
Mi cabeza
crea
Mi cerebro
trabaja
Todo el
tiempo
Estoy
completamente solo
Así debe ser,
mas hace unos días
No quería
esto
Esa voz que
me ha cantado 2 veces
Aquella noche
muda
Me aconsejó
ser el único pasajero
Mi propio marinero
y mi propio capitán
El chillido
de los queltehues
Pidiendo
lluvia
Me despertó
Estaba en
estado hipnagógico
Y con eso
bastaba
Segunda
parada:
La Chacra
Esta vez ha
sido difícil dejar la góndola en la rivera
La violenta
corriente mojonera casi se la lleva
Dicen que una
vez cerca de aquí
Cayó una
micro
Se rompió la
baranda del tosco puente
Debió ser un
día de mierda, literalmente
Los álamos
agitando sus hojas
Parecen
decenas de pulmones
Oxigenándose,
y también oxigenándome
Me siento
eufórico
Las albahacas
liberan su aroma
Cual perfume
natural que me conmueve
Y los veo
desde lejos
Con el sol
reflejándose sobre sus cabellos
Se aproximan
hacia mí
Con esas
sonrisas hermosas
Cariadas pero
perfectas
Porque ellos
son así
Son ellos
mismos
Y no han cambiado
en nada
Yo soy quien
ha cambiado
“Pero era
necesario eso”-me dice el abuelo
Con su
sabiduría milenaria
Y no puedo
negar lo que dice
Siempre tiene
la razón
Me invitan a
su mediagua
A comer unos
melones para refrescarnos
Y mil
mariposas
Desatan su
carnaval en mi estómago
Teniéndolo
tan cerca
Después de
tantos años
Nuestros ojos
de vidrio se conectan
Los abuelos
siempre estuvieron al tanto
Nunca supe su
nombre
Lo bauticé
como Ignacio
Mas no tienes
idea de su importancia
En el momento
de mi eclosión
“Tú me
despertaste”-le digo tímidamente
Estrechando
su mano
Cuando nos
dejan a solas charlando bajo el sauce
“Te he
acompañado desde siempre”-me contesta con un guiño
“Me has
protegido
Desde que
tengo uso de razón
He podido
sentirte
En los
momentos más oscuros”
Vamos
levitando juntos
Sobre la
subida de sapolio
Ese mini
desierto cavernoso
De tierra
volcánica
Nunca entré,
me daba miedo
Y esta vez no
es la excepción
“Te tengo una
sorpresa”
Una sorpresa
que no me esperaba
Aquí es donde
toda esta fortaleza se remece
La veo de
espaldas en la cocina
Sé que es
ella
Sólo puedo
oír los latidos de mi corazón
Ignacio me
soba un hombro
“Ya es hora”-me
dice amablemente
Ella lleva su
camisa rayada
Líneas
verticales blancas y rojas
Y los jeans a
la cintura
No hay nadie
más en casa
Mis piernas
tiemblan
Temo verla
voltearse y darme cuenta de que no es
Pero su voz
cantando a Nino Bravo
Y sus manos
extrayendo unos piures de su peña
No, imposible
que sea otra
Ella se
voltea finalmente
Y estallo en
un llanto cuando me abraza
Y me besa en
la frente
“Te
necesitaba, Clara”
“Lo sé, pero
no me has dejado dormir tranquila”
“Nuestros
momentos…los he extrañado tanto”
“Ya
habrá tiempo para salir al pajonal”
“O
a las lomas”
“O
a la playa, a esa misma que visitamos”
“Tú
me llevaste a conocerla, por eso la amo”
“Iremos
sólo los dos”
“A nuestro
lugar”
Ignacio
sonríe
Al igual que
ella
Con esa
claridad digna de su nombre
Y yo sigo
lloriqueando infantilmente
Me
arrodillaría
Para besarle
las manos
Cual evocación
de la Virgen
Pero mi
formación racional me lo impide
“Tienes que
continuar con tu proyecto”-me susurra al oído
Es una
despedida
Suspiro con
sentimientos encontrados
Al final de
México pasa el tren tocando su bocina
Cerca de
Alaska
Quisiera
sobrevolar la profundidad
“No se puede
obtener todo”-dice Ignacio
“Sí,
lamentablemente es verdad…”
Le respondo
contemplando los rayitos de sol
Rayitos de
sol opacos
Algo se acaba
de trisar
“Tranquilo,
no es tu corazón”
Regresamos a
la mediagua
La abuela
sostiene entre ambas manos una joya
Que recuerdo
al instante avergonzado
“Era tan
inmaduro, perdón si quise robársela”
Pero ella no
emite palabra alguna
Y tan inmóvil
parece la estatua
De algún
templo oriental
Ya lo sé:
quiere regalármela
Pero no puedo
aceptar
Tan valioso
obsequio
Pese a que la
tentación es fuerte
Ese brillo de
oropel
Y esa piedra
roja, rubí plástico
Me atraen,
llaman a mis deseos más guarros
Sólo mi huida
me libera de esa tentación
Sin
despedirme, dejando todo inconcluso
Tal como hace
tantos años
Me acomodo en
posición fetal
Parece que va
a llover
Volví a ser
un niño
Estuve en Stand
by harto tiempo parece
Aún no
reconozco dónde voy
No tengo
siquiera un mapa
Estoy
hambriento
Piso tierra
nuevamente
Es la tercera
estación
Dónde? : Ni
idea
Hay una carretera
cerca
Y un cerro al
fondo
Entonces
descubro dónde estoy
Muchas veces
había pasado por acá
Pero nunca lo
escalé
De pronto
recuerdo que hace miles de años
Había
encontrado unas frutillas entre la nieve
La cima no se
ve muy alta
Cerro
traidor, no es como otros que conocía
No sabía lo
difícil que es escalar
Llego a
cierta altura y me resbalo
Termino abajo
en un charco de barro
Y ese tipo
bien ondero se me acerca
Tiene un
parecido a mí
Una voz ronca
“Pero Manuel,
hace un rato estabas levitando
Y ahora no lo
haces
Pensé que
eras más inteligente”-me aconseja sarcástico
Su
comentario, en lugar de irritarme
Me ruboriza
la cara
Rápidamente
llegamos a la cima nevada
“Entonces yo
soy tú y tú eres yo”-digo perplejo
Comiendo mis
frutillas
“No
exactamente”
“Me estás
dejando a medio camino, Alacrabán…”
Él tiene la
mirada perdida en el horizonte
En el cielo
arrebolado
Y canta esa
hermosa canción
En este
instante sé quién es
“No me hagas
despertar
Si me amas en
verdad
Déjame un
rato en paz
Porque éste
es mi lugar
Ya no puedo
parar
Si voy en la
mitad…”
Su voz es mi
voz
Su lunar
cuadrado es mío
Su manzana de
Adán no desarrollada
También es
mía
Mas no su
seguridad
Ni su
brillantez
O su lucidez
“Por qué no
optaste ir por la carretera?”-me pregunta
“Porque tu
elemento es el agua”
“Pero no
sabemos nadar”
“Todos los
caminos que nos conducen allá
Son difíciles”-contraataco,
robándole una sonrisa
Continuamos
nuestros viajes paralelos
Estamos
conectados, por siempre
Voy cantando
en mi humilde embarcación
Esa
importante canción
Que Alacrabán
me cantó al oído
Y empiezo a
extrañar a mi familia
Y a mis
amigos
Y a ti…
No puedo dar
marcha atrás
Y no se puede
mirar hacia atrás
Caminando
hacia adelante
Como solía
pensar
En aquella
etapa decisiva
Por eso
bloqueo esta nostalgia
Aunque cuesta
un mundo conseguirlo
Cuarta
parada:
El bosque
otoñal
Hace mucho
frío
Una espesa
niebla
Entristece
aún más el paisaje
Mas el aroma
de los pinos y eucaliptos
Lo compensa
todo
Siempre tuve
la certeza
Casi
dogmática
De que los
animales tienen un alma
Al igual que
nosotros
Porque a fin
de cuentas
También somos
animales
Quizás menos
evolucionados
Que nuestros
compañeros
Considerados
como formas de vida inferiores
Por nuestra
soberbia sobre las otras especies
“Los animales
son propiedad nuestra”
Dicen algunos
ignorantes
Y los matan
para obtener su carne
Y esa mitad
de carne se desperdicia
Y los
descueran vivos
Para
confeccionar un abrigo de piel
Para la
Señora del Patrón
Bonny siempre
me asombró
Siempre
estuvimos en sintonía
Y el caluroso
día de su partida
Me marcó
Tardando
bastantes años en superarlo
Porque lo
consideraba mi hijo
Por eso me
emociona volverlo a ver
Reconociéndolo
al instante
“Desearía
haber podido ayudarte”
“No te
disculpes, lo que se venía para mí era inevitable”
“Pero no fue
justo, te necesitaba”-le digo con la voz quebrada
“No seas
egoísta
Ya sabemos
que el amor es así:
Si realmente
amas a alguien
Debes dejarlo
ir”
Ahora
entiendo el porqué de los clichés
De un
flashazo recuerdo a Clara
Son tan
sabios ellos
Quizás porque
dedican gran parte de su vida a observar
Lo llevo
entre mis brazos
Nos
transmitimos calor entre ambos
“A los
muertos se les llora sólo una vez”-interrumpe el silencio
“Se puede
dejar de llorar, pero sin olvidar?”
“Todo lo que
te propongas lo podrás conseguir”
No hay
imposibles…
“Hijo, debo
dejarte otra vez
Tengo una
tarea que cumplir conmigo mismo
Nos
reencontraremos pronto”
“Está bien,
no me olvides ni me llores”
“No puedo
olvidarme de alguien que llevo adentro”
Bonny
prosigue por su camino
Ve tú a saber
dónde
Él también
tiene su meta, porque también tiene alma
Lo veo
perderse entre la bruma
Y a bordo de
mi góndola
Comienza a
pesarme esta soledad
Mis ojos
permanecen fijos, en la nada
No puedo
silbar o cantar
Pero tampoco
llorar
No es momento
de ponerse triste
Esto es lo
que siempre deseé hacer
La noche
cubre el cielo con su manto negro, paulatinamente
Como una
madre a su pequeño hijo
Y ese niño,
que soy yo
Entra en
alerta
Algo lo
inquieta
Demasiado
silencio
No hay
corriente
Mi góndola
apenas y sigue avanzando
Será éste el
final?
Piso tierra
aún con aquella sensación
(Quinta
parada)
La Vía Láctea
me estremece
Coronada por
el plateado disco lunar
Esa perla
perfecta que flota en el vacío
Para
acompañarnos en las horas más siniestras
Entonces
desde lejos se escucha
Un
“Pi-pi-pi-pi-pi”
No hay dónde
huir
El
observatorio en ruinas
Está
demasiado lejos
Alrededor
Sólo se ve
una larga maleza
Ni siquiera
un árbol, o una roca…
El
“Pi-pi-pi-pi-pi” se oye más fuerte
Y más fuerte
aún
El pánico se
apodera de mí
Sólo puedo
distinguir una especie de ectoplasma
Acuoso, de
forma no definida
Fantasmal,
aterrador, pero bello
Podría salir
corriendo hacia mi góndola
Mas
permanezco inmóvil
Es tan bello
que necesito verlo
Observar cada
detalle suyo
“Así que ésta
es tu verdadera forma, Minuto”-lo saludo hipnotizado
Mas él no me
contesta
Como un ser
normal
Porque no es
normal
Ante mis ojos
se abre de la nada una pantalla
Que proyecta
diversas imágenes
Las reconozco
en seguida
Me veo desde
afuera
Jugando
debajo de la mesa
Y es tan
tarde…todos duermen
Excepto yo,
como siempre
Y al rincón
se ve algo
Una luz
intensa, y delante de ella
3 siluetas,
de distinta estatura, no antropomorfas
Uno de ellos
parece saber que estoy espiándolos
Y cuando se
está volteando
Algo me lanza
a la cama violentamente
Puedo ver mi
expresión aterradora
Iluminada por
un rayo de luna
Que se filtra
por la ventana
“Por qué me
elegiste a mí?”-le pregunto
La escena se
desvanece en un fosfeno
Y 1 segundo
después
Otra se forma
Pero esta vez
sólo veo garabatos
Unos símbolos
imposibles de descifrar
Que jamás
había visto antes
Ni en libros,
ni en internet
Esa respuesta
no me deja para nada conforme
Cosa que él
parece notar
Entonces la
pantalla se esfuma
Y él toma una
forma que ya conozco muy bien
Alacrabán…
Ok, aún me
falta mucho por crecer
El miedo ya
se fue
Y me siento
plenamente agradecido:
Tengo una
nueva tarea pendiente
Algo nuevo
que aprender
Es la idea
Y esto trae
un plus consigo
Descubro que
el miedo es solamente eso: miedo
Que no nos
permite eclosionar
Que nos
prohíbe evolucionar
Que no nos
deja morir tranquilos
Es como el
fuego:
Sumamente
benéfico
Si es que
sabes controlarlo y dominarlo
De haberlo
sabido antes…
Mi corazón
late de ansiedad
Deseo
ardientemente llegar a ese lugar o estado
Muchas veces
A lo largo de
mi vida
Escuché y leí
Que cuando
deseas algo fervorosamente
Y con todo el
corazón
Todo el
Universo se confabula
Para que lo
consigas
Por eso
insisto:
No hay
imposibles
Algunos le
llaman Ley de Atracción
Incluso una
rama de la Ciencia
(Que suele
ser tan cerrada de mente)
Apoya esa
idea
No sé en qué
se argumenta
Tan
inteligente no soy
Y una parte
de mí
(Una de las
tantas)
Me dice que
voy perfectamente
Que cada vez
falta menos
Que la
paciencia es un don
(Que no
poseo, debo aclarar)
Sexta
estación
Alrededor del
Zanjón
Comienzan a
asomarse construcciones
Al principio,
lejanas entre sí
Y más
adelante, forman una bella ciudad
De
edificaciones antiguas
De estilo
veneciano
Mi góndola
piñufla se siente en casa
Unos metros
delante de nosotros
El flujo
acuático se oculta en un túnel
Quién sabe
hasta dónde
Seguramente
hasta la desembocadura
Creo que es
hora de despedirnos
La beso y le
agradezco
Al amarrarla
en la orilla
Espero ayude
a otro perdido
Tanto como a
mí
La extrañaré
Y está
lloviendo torrencialmente
Con frío y
viento
Me resulta
irónico el hecho
De que a lo
largo de mi largo viaje
A través de
un curso de agua
Nunca me
había mojado
Pero esta vez
estoy empapado
Ésta es la
mejor bienvenida
Que esta
bella ciudad
Me ha podido
dar
Valparaluces
Me río a
carcajadas al reflexionar sobre aquello
Creo que me
he vuelto loco
La gente
elegante que pasa a mi lado
Esas personas
hermosas
Con sus
negros paraguas
Me miran y
sonríen
Me hacen
sonrojar
Mas no puedo
parar de reír
“Toda esa
racionalidad que te obligan a adoptar en el colegio
Ese
positivismo dogmático
Lo has
desterrado de tu cabeza”-me dice una voz femenina familiar
Que corta mi
risotada de súbito
“Sí,
definitivamente…” -contesto perplejo
Me alegra de
sobremanera saber
Que no estoy
tan solo en esto
Ella, tan
cercana a mí
Crecimos
juntos
Sufrimos,
peleamos y reímos
Millones de
veces
Y está aquí
también
Al parecer,
llegó antes que yo
Nos
abrazamos, mojados como diucas
“Sofía…le
haces honor a tu nombre”
“Por qué
tardaste tanto?”
“Tenía que
cerrar algunas heridas”
Tiemblo de
frío
A nuestro
lado hay un cité
Con un portón
negro, decorado con detalles góticos
Las gotas de
lluvia
Se deslizan
coquetas por las hojas
De la hiedra
trepadora
“Entremos, no
habrá problemas”-me dice ella
Puedo sentir
la tibieza al entrar al hermoso lugar
El piso del
zaguán es un tablero de ajedrez
Alrededor,
las habitaciones
Con faroles a
ambos lados de sus puertas
Y en su
centro
Esa Fontana
preciosa
Negra,
elegante y milenaria
Supe que
nunca había dejado de circular agua por ella
Esa misma
agua, que sigue tan fresca
Como cuando
la Fontana “Nació”
Porque
está viva
Ignoro su
función, ya que no es meramente ornamental
Sobre su
borde está sentado él
Mis ojos se
tornan vidriosos
Y mi garganta
se hace un nudo
Corro a
abrazarlo
“Amigo,
lamento no haber estado contigo
Cuando te
fuiste”-le digo sollozando
“Tranquilo,
sé que nunca me has olvidado”
“Pero quién
puede olvidarse de alguien como tú?”
Patricio, mi
gran amigo, el mejor de todos
Se echa a
reír
Y Sofía
también
Y yo, ídem
“Esto lo
soñé, lo juro, no puedo creer que sea real ahora”-digo
emocionado
“No fue un
sueño” -contesta mi hermana
“Estuvimos
los 3 aquí”-agrega él
Todos
llegamos hasta acá por caminos distintos
Por nuestros
propios caminos
Y éste sólo
ha sido un punto de encuentro
Ha dejado de
llover, al menos por ahora
Espero volver
a encontrarlos en este lugar tan especial
Ya se dará
esa ocasión
Mas ahora es
hora de continuar
Debemos
terminar bien el trabajo
Antes de
despedirnos
Tomamos un poco
de agua con ambas manos
Juntándolas
muy bien
Para evitar
dejar escapar
Siquiera una
gota de ese precioso elixir
Y lo bebemos
solemnemente
Es un
bautismo
Estamos en
paz, he dejado ir a mi amigo
Pero sé que
nos reencontraremos
Dondequiera
que sea
Caminando sin
rumbo fijo
Por la
calzada de adoquines
Mi
subconsciente y mis pies son quienes me conducen
Extrañaba
fumarme un cigarro
Mis pulmones
estaban demasiado limpios
Y son
masoquistas
La gente y
los autos van y vienen
Algunos están
en lo mismo que yo
Lo sé porque
me miran cómplicemente
Ven un signo
distintivo en mí
Invisible a
simple vista
Y yo puedo
ver los suyos
Todos
diferentes, pero signos
Es todo un
honor llevar este estigma
Tan bueno
como malo
Algunos gatos
se lamen las patas
Tras los
vidrios de las ventanas
Otros
contemplan las olas furiosas del mar
Rompiendo en
las afiladas rocas
Con los ojos
estáticos
Parecen
deidades egipcias
“También
tienen sus signos” -pienso
Y de pronto
suena un gong
Es mi
corazón, que casi se detiene
(Séptima
parada)
Ahí está,
frente a mí
En medio de
la lluvia, su estructura colosal
Contrasta con
los demás edificios del barrio
Tan
enigmática, tan bella, surrealista
Es mi
Catedral
Estoy
totalmente embobado
Empieza a
desvanecerse
Como cada vez
que la he contemplado
Pero
contemplar no es actuar
Éste debe ser
el momento, no otro
Corro con el
corazón en mis manos
Sólo queda su
entrada izquierda
Todo lo demás
se ha desvanecido
Mas alcanzo a
entrar
Una luz
mortecina adentro
Le da al
ambiente un toque de erudición
Es austera y
preciosa a la vez
Una alfombra
roja en su centro
Divide las
hileras de bancas
Hasta
desembocar en el altar
De madera,
con 4 estatuillas doradas sobre sí
No puedo
hablar en este momento
Sólo soy
capaz de observar
Todo lo que
mi torpe sentido de la vista me permite
Los vitrales,
los confesionarios, los candelabros…
Por fin,
después de tanto tiempo
De
frustraciones, estoy aquí
Éste es mi
lugar
Creo que mi
búsqueda ha finalizado
Un grupo de
bellas personas se me acercan
No los
conozco físicamente
Mas sé
quiénes son
De distintas
edades y niveles socioeconómicos
Hombres y
mujeres
Vestidos
todos con una capucha color café
El color de
los intelectuales
Quien tocaba
el órgano, una mujer maravillosa
Hace una
pausa al verme, y se suma al grupo
Y realmente
no sé cómo empezar
Cómo
saludarlos, cómo presentarme
Qué debo
hacer para pertenecer a ellos?
Pero un
hombre cincuentón
Que parece
ser el “líder” del grupo
Me lee la
mente:
“Manuel, te
estábamos esperando”
El grupo me
rodea, y de uno a uno me van abrazando
Son abrazos
sinceros, lo sé
Me llenan de
energía y emoción
“Siempre soñé
con este momento”-es lo único que soy capaz de decir
Con lágrimas
en los ojos
“Eres de los
nuestros”-me dice la organista
Acariciando
mi calvo cráneo
“Lo sé,
pertenezco a este lugar”
Por fin me he
conectado conmigo mismo
Con lo más
profundo de mí
Mas esto es
sólo el principio
Hay mucho
trabajo por hacer
Necesito
hablar con el líder del grupo
“Y ahora, qué
debo hacer?”-le pregunto al hombre que me saludó primero
“Sólo tú lo
sabes”
Me
desconcierta un poco esa respuesta
“Quién es el
líder de este grupo?”
Y la
siguiente palabra es como un balde de agua fría
“Tú”
Me he quedado
mudo
Nunca he
tenido ese don, aunque quisiera
Mi bajo perfil
y mi timidez no me lo permitirían
Una anciana
de plateado cabello sonríe tiernamente
“Aquí nadie
es líder de nada
Sólo somos
dueños de nosotros mismos
Y trabajamos
juntos
Aprendemos
juntos
Intercambiamos
experiencias, ideas y opiniones”
Todo se aclara
“Llevamos el
mismo signo”-murmuro
Ella asiente
con la cabeza
Me toma de un
brazo suavemente
Y me lleva
hacia el altar
“Sabíamos que
vendrías, aunque tardaras”
Las 4
estatuillas las interpreto en seguida
Ya las había
visto durante mi peregrinación:
1-Mi lado
femenino
2-Mi ángel
protector
3-Mi
aspiración como persona (mi yo oculto, mi subconsciente)
Y
4-Simplemente…mi yo externo, ése que todos conocen
Me
enorgullece que esos 4 yo estén en este lugar
“Acá todos
estamos en un altar”-me dice un pequeño niño
“Todos somos
únicos, iguales e imprescindibles”
“Existe algún
rito de iniciación?”-pregunto aún deslumbrado
“Ya lo
llevaste a cabo, Manuel, en la Fontana”
Soy parte de
ellos
Nos dirigimos
a la primera fila de asientos
Debemos ser
unas 20 personas
Dicen que
somos muchos más
Pero muchos
aún no saben que pertenecen aquí
La organista
empieza a tocar una preciosa melodía
Que en algún
momento de mi vida
Debí haber
escuchado
Pues me
resulta familiar
Conozco hasta
su letra:
“El camino se
está bifurcando
Qué difícil
es hacer un pacto
Mas me atrevo
a dar el primer paso
Corazón
dispuesto
Comunión y
fuego…”
Un pacto
conmigo mismo
Y mi
comunidad
Las 2
personas sentadas a mis lados
Me toman de
las manos cálidamente
Me siento más
yo que nunca
Aquí dan lo
mismo los defectos físicos
La regla
dorada es:
Ser uno mismo
Dejar que
todo fluya
Como mi
hermosa góndola
A través de
esas oscuras y sucias aguas
Los buenos
momentos se hacen tan cortos
Fernandina
dice que existe una técnica para cambiar eso
Para cambiar
tu percepción del tiempo
Según más te
convenga
Pero hay que
trabajar mucho
Para
conseguirlo
Y mucho
tiempo se requiere también
Aunque
parezca una broma de mal gusto
Me siento
agotado físicamente
Mas una
tranquilidad inmensa me llena
Y mi Catedral
está tan cerca de la playa
Hace tiempo
me ha estado llamando
Y me he hecho
el sordo
Con excusas
baratas
“Te
acompaño?”-me pregunta Carlos
Vamos bajando
a la playa
Por un
estrecho pasaje estilo francés
“Tienes miedo
de ingresar en nuestra comunidad?”
“No puedo
tener miedo, pertenezco a ella
Aunque hay
algunas cosas que necesito saber”
“Cuáles?”
“Debo
renunciar a mi lado más animal
Por decirlo
de alguna manera?”
Carlos me
sonríe paternalmente
“Achinando”
sus ojos verdes
“Tus deseos
más ocultos no pueden ser reprimidos
Porque de
hacerlo
Estarías
traicionándote a ti mismo
A menos que
hagas daño a otras personas”
Creo que no
lo entendió bien:
“Soy
homosexual”
“Manuel, acá
todos te conocemos
Y te queremos
tal como eres
Jamás
podríamos excluir a un hermano
De hecho, en
nuestra comunidad no serás el único gay”
Es lo que
esperaba escuchar
Una brisa
marina se filtra por la callejuela
Aliento a
cochayuyo
Me dice que
estamos llegando
Nubes de
diferentes tonalidades grises
Tapizan el
cielo horizontal
Sobre la
línea oceánica
Dejando un
pequeño espacio libre
Para mostrar
el pálido sol de invierno
El Sol
Poniente
Hace un frío
terrible
Mas me quito
las zapatillas
Y camino
descalzo hasta la orilla
Una ola me
moja hasta las rodillas
Tan gélida
como un cuchillo de hielo
No importa si
me resfrío
Éste es mi
momento
Carlos
permanece sentado en la arena
Con la vista
clavada en el Sol Poniente
Sus ojos
parecen no irritarse
Prefiero no
molestarlo
Se encuentra
totalmente abstraído
Conectado
consigo mismo
Siento algo
entre los dedos de mis pies
Es una concha
abandonada por su caracol
Fosforescente,
debe provenir de un abismo
La guardo en
mi bolsillo
Será el
regalo para la Achira
“Pero qué
podría ofrecerte yo si no tengo nada?
Un pedazo de
mi corazón te serviría?”-le pregunto al infinito Pacífico
Con las manos
sobre la izquierda de mi pecho
Supongo que
asiente en su idioma
He dormido
bastante
Ni siquiera
sé qué hora es
Despierto
sobresaltado
Tengo la
certeza de que algo va a suceder
Me preocupa
No hay nadie
en la Catedral
Seguramente
están haciendo sus vidas
No pueden
dedicar su tiempo completo a esto
También deben
trabajar
Estar con sus
familias, comer…
Los entiendo
perfectamente
Antes de
salir, beso la pared del pasillo
Para
asegurarme
De que no
volverá a desvanecerse
Cuando regrese
No encuentro
ningún teléfono
Eso me
preocupa aún más
Cómo
comunicarme con ellos?
Algo pasó,
estoy seguro
Me siento
solo y aislado
Cuando
reconozco tu voz
“Flako, qué
te pasa?”
Me ves
perdido, lo sé
No sé qué
responderte
Me abrazas y
me besas la mejilla
Te siento de
vuelta en mi vida
“Dónde se
fueron?”-es lo primero que logro pronunciar
Las calles
siguen tan bellas como siempre
Mas en este
momento me importa muy poco
“Quiénes?”-me
preguntas
Y estoy
empezando a temer lo peor
“Parece que
nada de esto lo viví”-te respondo
Necesito una
visita urgente al manicomio?
Finalmente tu
beso en mis labios y tus palabras
Me
tranquilizan totalmente:
“Si no lo
hubieras vivido
No estarías
aquí
…Y yo tampoco
Porque vine
por ti”
Y caminamos
tomados de la mano
Sí, lo has
leído bien: de la mano
El día se ha
despejado
Vamos a
través de una avenida
Donde los
edificios
Son
reemplazados por casas
Y los postes
de luz
Por árboles
Nos detenemos
frente a un puente de madera
Rodeado de
flores y sauces
Conozco este
lugar
Mas jamás
había cruzado el puente
Ignoro porqué
“Seguramente
porque aún no te encontraba
Ahora estoy
listo
Debemos
cruzarlo juntos”
El agua que
corre abajo es una bifurcación del Zanjón
Ese que me
trajo hasta acá
Sus aguas son
transparentes
Dan ganas de
bañarse en ellas
Tú tienes la
llave del portón
Tenías
planeado todo esto acaso?
Se oye música
desde adentro
Mi corazón no
aguanta más
Debemos
entrar ahora
Abres el
portón
Y la brisa
nos da la bienvenida
No, es lo más
bello que he visto
En toda mi
vida
Mi sueño
bucólico se ha realizado
Las flores
brillan y bailan
Al son del
viento
Todos juntos,
todos ellos
Mi gente
Esperándonos
Felices,
sonrientes, al igual que tú y yo
Si pudiera
abrazarlos a todos de una vez…
Tendría que
convertirme en una deidad hindú
Lloro, pero
esta vez es de felicidad
Ésta es la
felicidad
Todos hicimos
nuestra peregrinación
Algunos por
tier ra, otros por aire
…Y yo por
agua
Y diferentes
paradas hicimos
Y crecimos, y
aprendimos de nosotros mismos
Fuimos los
últimos en llegar
Tú, porque me
estabas esperando
Para entrar
juntos
Y yo…bueno,
ya lo sabes
Ésta es la
octava parada
La mejor de
todas, sabes por qué?
Porque el
ocho acostado
Es el
infinito
Flako Manuel
21/07/2013
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