jueves, 15 de agosto de 2013

Sol Poniente


Mucho dolor me ha llevado a hacer esto
Acumulado durante años
Tragándolo, pero sin digerirlo
Lo sé: debería estar acostumbrado a él
Mas por qué no lo estoy?
Y es hora de emprender esta peregrinación
La góndola está lista
Góndola de hojalata
Totalmente humilde
Voy solo
No quiero que me acompañes
Construye la tuya propia
Y ahí quizás nos reencontraremos
Estos viajes se hacen solo
No estás invitado
Da pánico el comienzo
No sabes cuán difícil es
Mas estoy decidido
Absolutamente
Y antes de partir
Te preguntarás:
“Por qué elegiste el Zanjón?”
Una sonrisa silenciosa es mi respuesta
Puedes interpretarla como quieras
Sólo yo lo sé
(O mi subconsciente)
Entre tanta mierda flotando
Me resulta familiar
Tengo un déjà-vu
Acaso esto ya lo había vivido?
Acaso en el Paseo Ahumada?
O más arriba aún?
Tanta mierda, Dios mío
Primera parada:
El pozo arenero
No ha cambiado casi en nada
La covacha rodeada de sauces
Sé que estuve allí
Antes de nacer
Antes de abandonar la oscura tibieza del útero materno
Aún huele a tesoros
A esos tesoros que la gente superficial desecha
Pudriéndose durante siglos
Quizás si escarbara un poco
Encontraría alguna chuchería valiosa
Corre mucho viento
Lo siento entrando por mis oídos
Sonando como dentro de una concha
Una concha kitsch
Llena de colillas de cigarros
De esos tantos que fumé nerviosamente
Antes de tomar esta decisión trascendental
Me encuentro con la Achira
Esa puta-santa
Ermitaña y antisocial
Que tanto admiro
Mi paradigma femenino
O mi lado ídem
Ella es la única mujer
Que me ha hecho dudar de mi sexualidad
Con su pelo negro azabache
Cayendo en ondas por sus hombros
Sus ojos color violeta
De mirada ofidia
Sus labios carnosos
Cuyo rubor le dio su apodo
Y su piel lechosa
Su único rastro de ternura
Me pregunta adónde voy
Mas lo sabe, le encanta fastidiar a ella
Tan vivaracha la muchacha de la covacha
Por eso tampoco quiero responderle
Prefiero dejarla pensando
Y es que siempre me gana
Siempre me lleva la delantera
En todos los aspectos
“Tráeme algo!”-me grita con su voz chillona
Mientras me alejo
Mientras me acerco nuevamente a la góndola
No traigo papel
Ni celular
Ni notebook
Para escribir
Ni mp3
Estoy valiéndome por mí mismo
Mi cabeza crea
Mi cerebro trabaja
Todo el tiempo
Estoy completamente solo
Así debe ser, mas hace unos días
No quería esto
Esa voz que me ha cantado 2 veces
Aquella noche muda
Me aconsejó ser el único pasajero
Mi propio marinero y mi propio capitán
El chillido de los queltehues
Pidiendo lluvia
Me despertó
Estaba en estado hipnagógico
Y con eso bastaba
Segunda parada:
La Chacra
Esta vez ha sido difícil dejar la góndola en la rivera
La violenta corriente mojonera casi se la lleva
Dicen que una vez cerca de aquí
Cayó una micro
Se rompió la baranda del tosco puente
Debió ser un día de mierda, literalmente
Los álamos agitando sus hojas
Parecen decenas de pulmones
Oxigenándose, y también oxigenándome
Me siento eufórico
Las albahacas liberan su aroma
Cual perfume natural que me conmueve
Y los veo desde lejos
Con el sol reflejándose sobre sus cabellos
Se aproximan hacia mí
Con esas sonrisas hermosas
Cariadas pero perfectas
Porque ellos son así
Son ellos mismos
Y no han cambiado en nada
Yo soy quien ha cambiado
“Pero era necesario eso”-me dice el abuelo
Con su sabiduría milenaria
Y no puedo negar lo que dice
Siempre tiene la razón
Me invitan a su mediagua
A comer unos melones para refrescarnos
Y mil mariposas
Desatan su carnaval en mi estómago
Teniéndolo tan cerca
Después de tantos años
Nuestros ojos de vidrio se conectan
Los abuelos siempre estuvieron al tanto
Nunca supe su nombre
Lo bauticé como Ignacio
Mas no tienes idea de su importancia
En el momento de mi eclosión
“Tú me despertaste”-le digo tímidamente
Estrechando su mano
Cuando nos dejan a solas charlando bajo el sauce
“Te he acompañado desde siempre”-me contesta con un guiño
“Me has protegido
Desde que tengo uso de razón
He podido sentirte
En los momentos más oscuros”
Vamos levitando juntos
Sobre la subida de sapolio
Ese mini desierto cavernoso
De tierra volcánica
Nunca entré, me daba miedo
Y esta vez no es la excepción
“Te tengo una sorpresa”
Una sorpresa que no me esperaba
Aquí es donde toda esta fortaleza se remece
La veo de espaldas en la cocina
Sé que es ella
Sólo puedo oír los latidos de mi corazón
Ignacio me soba un hombro
“Ya es hora”-me dice amablemente
Ella lleva su camisa rayada
Líneas verticales blancas y rojas
Y los jeans a la cintura
No hay nadie más en casa
Mis piernas tiemblan
Temo verla voltearse y darme cuenta de que no es
Pero su voz cantando a Nino Bravo
Y sus manos extrayendo unos piures de su peña
No, imposible que sea otra
Ella se voltea finalmente
Y estallo en un llanto cuando me abraza
Y me besa en la frente
“Te necesitaba, Clara”
“Lo sé, pero no me has dejado dormir tranquila”
“Nuestros momentos…los he extrañado tanto”
“Ya habrá tiempo para salir al pajonal”
“O a las lomas”
“O a la playa, a esa misma que visitamos”
“Tú me llevaste a conocerla, por eso la amo”
“Iremos sólo los dos”
“A nuestro lugar”
Ignacio sonríe
Al igual que ella
Con esa claridad digna de su nombre
Y yo sigo lloriqueando infantilmente
Me arrodillaría
Para besarle las manos
Cual evocación de la Virgen
Pero mi formación racional me lo impide
“Tienes que continuar con tu proyecto”-me susurra al oído
Es una despedida
Suspiro con sentimientos encontrados
Al final de México pasa el tren tocando su bocina
Cerca de Alaska
Quisiera sobrevolar la profundidad
“No se puede obtener todo”-dice Ignacio
“Sí, lamentablemente es verdad…”
Le respondo contemplando los rayitos de sol
Rayitos de sol opacos
Algo se acaba de trisar
“Tranquilo, no es tu corazón”
Regresamos a la mediagua
La abuela sostiene entre ambas manos una joya
Que recuerdo al instante avergonzado
“Era tan inmaduro, perdón si quise robársela
Pero ella no emite palabra alguna
Y tan inmóvil parece la estatua
De algún templo oriental
Ya lo sé: quiere regalármela
Pero no puedo aceptar
Tan valioso obsequio
Pese a que la tentación es fuerte
Ese brillo de oropel
Y esa piedra roja, rubí plástico
Me atraen, llaman a mis deseos más guarros
Sólo mi huida me libera de esa tentación
Sin despedirme, dejando todo inconcluso
Tal como hace tantos años
Me acomodo en posición fetal
Parece que va a llover
Volví a ser un niño
Estuve en Stand by harto tiempo parece
Aún no reconozco dónde voy
No tengo siquiera un mapa
Estoy hambriento
Piso tierra nuevamente
Es la tercera estación
Dónde? : Ni idea
Hay una carretera cerca
Y un cerro al fondo
Entonces descubro dónde estoy
Muchas veces había pasado por acá
Pero nunca lo escalé
De pronto recuerdo que hace miles de años
Había encontrado unas frutillas entre la nieve
La cima no se ve muy alta
Cerro traidor, no es como otros que conocía
No sabía lo difícil que es escalar
Llego a cierta altura y me resbalo
Termino abajo en un charco de barro
Y ese tipo bien ondero se me acerca
Tiene un parecido a mí
Una voz ronca
“Pero Manuel, hace un rato estabas levitando
Y ahora no lo haces
Pensé que eras más inteligente”-me aconseja sarcástico
Su comentario, en lugar de irritarme
Me ruboriza la cara
Rápidamente llegamos a la cima nevada
“Entonces yo soy tú y tú eres yo”-digo perplejo
Comiendo mis frutillas
“No exactamente”
“Me estás dejando a medio camino, Alacrabán…”
Él tiene la mirada perdida en el horizonte
En el cielo arrebolado
Y canta esa hermosa canción
En este instante sé quién es
“No me hagas despertar
Si me amas en verdad
Déjame un rato en paz
Porque éste es mi lugar
Ya no puedo parar
Si voy en la mitad…”
Su voz es mi voz
Su lunar cuadrado es mío
Su manzana de Adán no desarrollada
También es mía
Mas no su seguridad
Ni su brillantez
O su lucidez
“Por qué no optaste ir por la carretera?”-me pregunta
“Porque tu elemento es el agua”
“Pero no sabemos nadar”
“Todos los caminos que nos conducen allá
Son difíciles”-contraataco, robándole una sonrisa
Continuamos nuestros viajes paralelos
Estamos conectados, por siempre
Voy cantando en mi humilde embarcación
Esa importante canción
Que Alacrabán me cantó al oído
Y empiezo a extrañar a mi familia
Y a mis amigos
Y a ti…
No puedo dar marcha atrás
Y no se puede mirar hacia atrás
Caminando hacia adelante
Como solía pensar
En aquella etapa decisiva
Por eso bloqueo esta nostalgia
Aunque cuesta un mundo conseguirlo
Cuarta parada:
El bosque otoñal
Hace mucho frío
Una espesa niebla
Entristece aún más el paisaje
Mas el aroma de los pinos y eucaliptos
Lo compensa todo
Siempre tuve la certeza
Casi dogmática
De que los animales tienen un alma
Al igual que nosotros
Porque a fin de cuentas
También somos animales
Quizás menos evolucionados
Que nuestros compañeros
Considerados como formas de vida inferiores
Por nuestra soberbia sobre las otras especies
“Los animales son propiedad nuestra”
Dicen algunos ignorantes
Y los matan para obtener su carne
Y esa mitad de carne se desperdicia
Y los descueran vivos
Para confeccionar un abrigo de piel
Para la Señora del Patrón
Bonny siempre me asombró
Siempre estuvimos en sintonía
Y el caluroso día de su partida
Me marcó
Tardando bastantes años en superarlo
Porque lo consideraba mi hijo
Por eso me emociona volverlo a ver
Reconociéndolo al instante
“Desearía haber podido ayudarte”
“No te disculpes, lo que se venía para mí era inevitable”
“Pero no fue justo, te necesitaba”-le digo con la voz quebrada
“No seas egoísta
Ya sabemos que el amor es así:
Si realmente amas a alguien
Debes dejarlo ir”
Ahora entiendo el porqué de los clichés
De un flashazo recuerdo a Clara
Son tan sabios ellos
Quizás porque dedican gran parte de su vida a observar
Lo llevo entre mis brazos
Nos transmitimos calor entre ambos
“A los muertos se les llora sólo una vez”-interrumpe el silencio
“Se puede dejar de llorar, pero sin olvidar?”
“Todo lo que te propongas lo podrás conseguir”
No hay imposibles…
“Hijo, debo dejarte otra vez
Tengo una tarea que cumplir conmigo mismo
Nos reencontraremos pronto”
“Está bien, no me olvides ni me llores”
“No puedo olvidarme de alguien que llevo adentro”
Bonny prosigue por su camino
Ve tú a saber dónde
Él también tiene su meta, porque también tiene alma
Lo veo perderse entre la bruma
Y a bordo de mi góndola
Comienza a pesarme esta soledad
Mis ojos permanecen fijos, en la nada
No puedo silbar o cantar
Pero tampoco llorar
No es momento de ponerse triste
Esto es lo que siempre deseé hacer
La noche cubre el cielo con su manto negro, paulatinamente
Como una madre a su pequeño hijo
Y ese niño, que soy yo
Entra en alerta
Algo lo inquieta
Demasiado silencio
No hay corriente
Mi góndola apenas y sigue avanzando
Será éste el final?
Piso tierra aún con aquella sensación
(Quinta parada)
La Vía Láctea me estremece
Coronada por el plateado disco lunar
Esa perla perfecta que flota en el vacío
Para acompañarnos en las horas más siniestras
Entonces desde lejos se escucha
Un “Pi-pi-pi-pi-pi”
No hay dónde huir
El observatorio en ruinas
Está demasiado lejos
Alrededor
Sólo se ve una larga maleza
Ni siquiera un árbol, o una roca…
El “Pi-pi-pi-pi-pi” se oye más fuerte
Y más fuerte aún
El pánico se apodera de mí
Sólo puedo distinguir una especie de ectoplasma
Acuoso, de forma no definida
Fantasmal, aterrador, pero bello
Podría salir corriendo hacia mi góndola
Mas permanezco inmóvil
Es tan bello que necesito verlo
Observar cada detalle suyo
“Así que ésta es tu verdadera forma, Minuto”-lo saludo hipnotizado
Mas él no me contesta
Como un ser normal
Porque no es normal
Ante mis ojos se abre de la nada una pantalla
Que proyecta diversas imágenes
Las reconozco en seguida
Me veo desde afuera
Jugando debajo de la mesa
Y es tan tarde…todos duermen
Excepto yo, como siempre
Y al rincón se ve algo
Una luz intensa, y delante de ella
3 siluetas, de distinta estatura, no antropomorfas
Uno de ellos parece saber que estoy espiándolos
Y cuando se está volteando
Algo me lanza a la cama violentamente
Puedo ver mi expresión aterradora
Iluminada por un rayo de luna
Que se filtra por la ventana
“Por qué me elegiste a mí?”-le pregunto
La escena se desvanece en un fosfeno
Y 1 segundo después
Otra se forma
Pero esta vez sólo veo garabatos
Unos símbolos imposibles de descifrar
Que jamás había visto antes
Ni en libros, ni en internet
Esa respuesta no me deja para nada conforme
Cosa que él parece notar
Entonces la pantalla se esfuma
Y él toma una forma que ya conozco muy bien
Alacrabán…
Ok, aún me falta mucho por crecer
El miedo ya se fue
Y me siento plenamente agradecido:
Tengo una nueva tarea pendiente
Algo nuevo que aprender
Es la idea
Y esto trae un plus consigo
Descubro que el miedo es solamente eso: miedo
Que no nos permite eclosionar
Que nos prohíbe evolucionar
Que no nos deja morir tranquilos
Es como el fuego:
Sumamente benéfico
Si es que sabes controlarlo y dominarlo
De haberlo sabido antes…
Mi corazón late de ansiedad
Deseo ardientemente llegar a ese lugar o estado
Muchas veces
A lo largo de mi vida
Escuché y leí
Que cuando deseas algo fervorosamente
Y con todo el corazón
Todo el Universo se confabula
Para que lo consigas
Por eso insisto:
No hay imposibles
Algunos le llaman Ley de Atracción
Incluso una rama de la Ciencia
(Que suele ser tan cerrada de mente)
Apoya esa idea
No sé en qué se argumenta
Tan inteligente no soy
Y una parte de mí
(Una de las tantas)
Me dice que voy perfectamente
Que cada vez falta menos
Que la paciencia es un don
(Que no poseo, debo aclarar)
Sexta estación
Alrededor del Zanjón
Comienzan a asomarse construcciones
Al principio, lejanas entre sí
Y más adelante, forman una bella ciudad
De edificaciones antiguas
De estilo veneciano
Mi góndola piñufla se siente en casa
Unos metros delante de nosotros
El flujo acuático se oculta en un túnel
Quién sabe hasta dónde
Seguramente hasta la desembocadura
Creo que es hora de despedirnos
La beso y le agradezco
Al amarrarla en la orilla
Espero ayude a otro perdido
Tanto como a mí
La extrañaré
Y está lloviendo torrencialmente
Con frío y viento
Me resulta irónico el hecho
De que a lo largo de mi largo viaje
A través de un curso de agua
Nunca me había mojado
Pero esta vez estoy empapado
Ésta es la mejor bienvenida
Que esta bella ciudad
Me ha podido dar
Valparaluces
Me río a carcajadas al reflexionar sobre aquello
Creo que me he vuelto loco
La gente elegante que pasa a mi lado
Esas personas hermosas
Con sus negros paraguas
Me miran y sonríen
Me hacen sonrojar
Mas no puedo parar de reír
“Toda esa racionalidad que te obligan a adoptar en el colegio
Ese positivismo dogmático
Lo has desterrado de tu cabeza”-me dice una voz femenina familiar
Que corta mi risotada de súbito
“Sí, definitivamente…” -contesto perplejo
Me alegra de sobremanera saber
Que no estoy tan solo en esto
Ella, tan cercana a mí
Crecimos juntos
Sufrimos, peleamos y reímos
Millones de veces
Y está aquí también
Al parecer, llegó antes que yo
Nos abrazamos, mojados como diucas
“Sofía…le haces honor a tu nombre”
“Por qué tardaste tanto?”
“Tenía que cerrar algunas heridas”
Tiemblo de frío
A nuestro lado hay un cité
Con un portón negro, decorado con detalles góticos
Las gotas de lluvia
Se deslizan coquetas por las hojas
De la hiedra trepadora
“Entremos, no habrá problemas”-me dice ella
Puedo sentir la tibieza al entrar al hermoso lugar
El piso del zaguán es un tablero de ajedrez
Alrededor, las habitaciones
Con faroles a ambos lados de sus puertas
Y en su centro
Esa Fontana preciosa
Negra, elegante y milenaria
Supe que nunca había dejado de circular agua por ella
Esa misma agua, que sigue tan fresca
Como cuando la Fontana “Nació”
Porque está  viva
Ignoro su función, ya que no es meramente ornamental
Sobre su borde está sentado él
Mis ojos se tornan vidriosos
Y mi garganta se hace un nudo
Corro a abrazarlo
“Amigo, lamento no haber estado contigo
Cuando te fuiste”-le digo sollozando
“Tranquilo, sé que nunca me has olvidado”
“Pero quién puede olvidarse de alguien como tú?”
Patricio, mi gran amigo, el mejor de todos
Se echa a reír
Y Sofía también
Y yo, ídem
“Esto lo soñé, lo juro, no puedo creer que sea real ahora”-digo emocionado
“No fue un sueño” -contesta mi hermana
“Estuvimos los 3 aquí”-agrega él
Todos llegamos hasta acá por caminos distintos
Por nuestros propios caminos
Y éste sólo ha sido un punto de encuentro
Ha dejado de llover, al menos por ahora
Espero volver a encontrarlos en este lugar tan especial
Ya se dará esa ocasión
Mas ahora es hora de continuar
Debemos terminar bien el trabajo
Antes de despedirnos
Tomamos un poco de agua con ambas manos
Juntándolas muy bien
Para evitar dejar escapar
Siquiera una gota de ese precioso elixir
Y lo bebemos solemnemente
Es un bautismo
Estamos en paz, he dejado ir a mi amigo
Pero sé que nos reencontraremos
Dondequiera que sea
Caminando sin rumbo fijo
Por la calzada de adoquines
Mi subconsciente y mis pies son quienes me conducen
Extrañaba fumarme un cigarro
Mis pulmones estaban demasiado limpios
Y son masoquistas
La gente y los autos van y vienen
Algunos están en lo mismo que yo
Lo sé porque me miran cómplicemente
Ven un signo distintivo en mí
Invisible a simple vista
Y yo puedo ver los suyos
Todos diferentes, pero signos
Es todo un honor llevar este estigma
Tan bueno como malo
Algunos gatos se lamen las patas
Tras los vidrios de las ventanas
Otros contemplan las olas furiosas del mar
Rompiendo en las afiladas rocas
Con los ojos estáticos
Parecen deidades egipcias
“También tienen sus signos” -pienso
Y de pronto suena un gong
Es mi corazón, que casi se detiene
(Séptima parada)
Ahí está, frente a mí
En medio de la lluvia, su estructura colosal
Contrasta con los demás edificios del barrio
Tan enigmática, tan bella, surrealista
Es mi Catedral
Estoy totalmente embobado
Empieza a desvanecerse
Como cada vez que la he contemplado
Pero contemplar no es actuar
Éste debe ser el momento, no otro
Corro con el corazón en mis manos
Sólo queda su entrada izquierda
Todo lo demás se ha desvanecido
Mas alcanzo a entrar
Una luz mortecina adentro
Le da al ambiente un toque de erudición
Es austera y preciosa a la vez
Una alfombra roja en su centro
Divide las hileras de bancas
Hasta desembocar en el altar
De madera, con 4 estatuillas doradas sobre sí
No puedo hablar en este momento
Sólo soy capaz de observar
Todo lo que mi torpe sentido de la vista me permite
Los vitrales, los confesionarios, los candelabros…
Por fin, después de tanto tiempo
De frustraciones, estoy aquí
Éste es mi lugar
Creo que mi búsqueda ha finalizado
Un grupo de bellas personas se me acercan
No los conozco físicamente
Mas sé quiénes son
De distintas edades y niveles socioeconómicos
Hombres y mujeres
Vestidos todos con una capucha color café
El color de los intelectuales
Quien tocaba el órgano, una mujer maravillosa
Hace una pausa al verme, y se suma al grupo
Y realmente no sé cómo empezar
Cómo saludarlos, cómo presentarme
Qué debo hacer para pertenecer a ellos?
Pero un hombre cincuentón
Que parece ser el “líder” del grupo
Me lee la mente:
“Manuel, te estábamos esperando”
El grupo me rodea, y de uno a uno me van abrazando
Son abrazos sinceros, lo sé
Me llenan de energía y emoción
“Siempre soñé con este momento”-es lo único que soy capaz de decir
Con lágrimas en los ojos
“Eres de los nuestros”-me dice la organista
Acariciando mi calvo cráneo
“Lo sé, pertenezco a este lugar”
Por fin me he conectado conmigo mismo
Con lo más profundo de mí
Mas esto es sólo el principio
Hay mucho trabajo por hacer
Necesito hablar con el líder del grupo
“Y ahora, qué debo hacer?”-le pregunto al hombre que me saludó primero
“Sólo tú lo sabes”
Me desconcierta un poco esa respuesta
“Quién es el líder de este grupo?”
Y la siguiente palabra es como un balde de agua fría
“Tú”
Me he quedado mudo
Nunca he tenido ese don, aunque quisiera
Mi bajo perfil y mi timidez no me lo permitirían
Una anciana de plateado cabello sonríe tiernamente
“Aquí nadie es líder de nada
Sólo somos dueños de nosotros mismos
Y trabajamos juntos
Aprendemos juntos
Intercambiamos experiencias, ideas y opiniones”
Todo se aclara
“Llevamos el mismo signo”-murmuro
Ella asiente con la cabeza
Me toma de un brazo suavemente
Y me lleva hacia el altar
“Sabíamos que vendrías, aunque tardaras”
Las 4 estatuillas las interpreto en seguida
Ya las había visto durante mi peregrinación:
1-Mi lado femenino
2-Mi ángel protector
3-Mi aspiración como persona (mi yo oculto, mi subconsciente)
Y 4-Simplemente…mi yo externo, ése que todos conocen
Me enorgullece que esos 4 yo estén en este lugar
“Acá todos estamos en un altar”-me dice un pequeño niño
“Todos somos únicos, iguales e imprescindibles”
“Existe algún rito de iniciación?”-pregunto aún deslumbrado
“Ya lo llevaste a cabo, Manuel, en la Fontana”
Soy parte de ellos
Nos dirigimos a la primera fila de asientos
Debemos ser unas 20 personas
Dicen que somos muchos más
Pero muchos aún no saben que pertenecen aquí
La organista empieza a tocar una preciosa melodía
Que en algún momento de mi vida
Debí haber escuchado
Pues me resulta familiar
Conozco hasta su letra:
“El camino se está bifurcando
Qué difícil es hacer un pacto
Mas me atrevo a dar el primer paso
Corazón dispuesto
Comunión y fuego…”
Un pacto conmigo mismo
Y mi comunidad
Las 2 personas sentadas a mis lados
Me toman de las manos cálidamente
Me siento más yo que nunca
Aquí dan lo mismo los defectos físicos
La regla dorada es:
Ser uno mismo
Dejar que todo fluya
Como mi hermosa góndola
A través de esas oscuras y sucias aguas
Los buenos momentos se hacen tan cortos
Fernandina dice que existe una técnica para cambiar eso
Para cambiar tu percepción del tiempo
Según más te convenga
Pero hay que trabajar mucho
Para conseguirlo
Y mucho tiempo se requiere también
Aunque parezca una broma de mal gusto
Me siento agotado físicamente
Mas una tranquilidad inmensa me llena
Y mi Catedral está tan cerca de la playa
Hace tiempo me ha estado llamando
Y me he hecho el sordo
Con excusas baratas
“Te acompaño?”-me pregunta Carlos
Vamos bajando a la playa
Por un estrecho pasaje estilo francés
“Tienes miedo de ingresar en nuestra comunidad?”
“No puedo tener miedo, pertenezco a ella
Aunque hay algunas cosas que necesito saber”
“Cuáles?”
“Debo renunciar a mi lado más animal
Por decirlo de alguna manera?”
Carlos me sonríe paternalmente
“Achinando” sus ojos verdes
“Tus deseos más ocultos no pueden ser reprimidos
Porque de hacerlo
Estarías traicionándote a ti mismo
A menos que hagas daño a otras personas”
Creo que no lo entendió bien:
“Soy homosexual”
“Manuel, acá todos te conocemos
Y te queremos tal como eres
Jamás podríamos excluir a un hermano
De hecho, en nuestra comunidad no serás el único gay”
Es lo que esperaba escuchar
Una brisa marina se filtra por la callejuela
Aliento a cochayuyo
Me dice que estamos llegando
Nubes de diferentes tonalidades grises
Tapizan el cielo horizontal
Sobre la línea oceánica
Dejando un pequeño espacio libre
Para mostrar el pálido sol de invierno
El Sol Poniente
Hace un frío terrible
Mas me quito las zapatillas
Y camino descalzo hasta la orilla
Una ola me moja hasta las rodillas
Tan gélida como un cuchillo de hielo
No importa si me resfrío
Éste es mi momento
Carlos permanece sentado en la arena
Con la vista clavada en el Sol Poniente
Sus ojos parecen no irritarse
Prefiero no molestarlo
Se encuentra totalmente abstraído
Conectado consigo mismo
Siento algo entre los dedos de mis pies
Es una concha abandonada por su caracol
Fosforescente, debe provenir de un abismo
La guardo en mi bolsillo
Será el regalo para la Achira
“Pero qué podría ofrecerte yo si no tengo nada?
Un pedazo de mi corazón te serviría?”-le pregunto al infinito Pacífico
Con las manos sobre la izquierda de mi pecho
Supongo que asiente en su idioma
He dormido bastante
Ni siquiera sé qué hora es
Despierto sobresaltado
Tengo la certeza de que algo va a suceder
Me preocupa
No hay nadie en  la Catedral
Seguramente están haciendo sus vidas
No pueden dedicar su tiempo completo a esto
También deben trabajar
Estar con sus familias, comer…
Los entiendo perfectamente
Antes de salir, beso la pared del pasillo
Para asegurarme
De que no volverá a desvanecerse
Cuando regrese
No encuentro ningún teléfono
Eso me preocupa aún más
Cómo comunicarme con ellos?
Algo pasó, estoy seguro
Me siento solo y aislado
Cuando reconozco tu voz
“Flako, qué te pasa?”
Me ves perdido, lo sé
No sé qué responderte
Me abrazas y me besas la mejilla
Te siento de vuelta en mi vida
“Dónde se fueron?”-es lo primero que logro pronunciar
Las calles siguen tan bellas como siempre
Mas en este momento me importa muy poco
“Quiénes?”-me preguntas
Y estoy empezando a temer lo peor
“Parece que nada de esto lo viví”-te respondo
Necesito una visita urgente al manicomio?
Finalmente tu beso en mis labios y tus palabras
Me tranquilizan totalmente:
“Si no lo hubieras vivido
No estarías aquí
…Y yo tampoco
Porque vine por ti”
Y caminamos tomados de la mano
Sí, lo has leído bien: de la mano
El día se ha despejado
Vamos a través de una avenida
Donde los edificios
Son reemplazados por casas
Y los postes de luz
Por árboles
Nos detenemos frente a un puente de madera
Rodeado de flores y sauces
Conozco este lugar
Mas jamás había cruzado el puente
Ignoro porqué
“Seguramente porque aún no te encontraba
Ahora estoy listo
Debemos cruzarlo juntos”
El agua que corre abajo es una bifurcación del Zanjón
Ese que me trajo hasta acá
Sus aguas son transparentes
Dan ganas de bañarse en ellas
Tú tienes la llave del portón
Tenías planeado todo esto acaso?
Se oye música desde adentro
Mi corazón no aguanta más
Debemos entrar ahora
Abres el portón
Y la brisa nos da la bienvenida
No, es lo más bello que he visto
En toda mi vida
Mi sueño bucólico se ha realizado
Las flores brillan y bailan
Al son del viento
Todos juntos, todos ellos
Mi gente
Esperándonos
Felices, sonrientes, al igual que tú y yo
Si pudiera abrazarlos a todos de una vez…
Tendría que convertirme en una deidad hindú
Lloro, pero esta vez es de felicidad
Ésta es la felicidad
Todos hicimos nuestra peregrinación
Algunos por tier    ra, otros por aire
…Y yo por agua
Y diferentes paradas hicimos
Y crecimos, y aprendimos de nosotros mismos
Fuimos los últimos en llegar
Tú, porque me estabas esperando
Para entrar juntos
Y yo…bueno, ya lo sabes
Ésta es la octava parada
La mejor de todas, sabes por qué?
Porque el ocho acostado
Es el infinito

Flako Manuel


21/07/2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario